PAVLOVA DE CHOCOLATE
Cuando le vi esta receta a Nigella Lawson en un vídeo pensé que sería mi desgracia. Efectivamente ocurrió.
Yo soy una apasionada de las pavlovas (esa base de merengue crujiente mezclada con nata y frutas me apasiona) así que si es de chocolate ya es una fiesta.
Tal como dice Nigella: “Mucho de una cosa buena solo puede ser una maravilla.”
Quando vi esta receita num video da Nigella Lawson pensei que seria a minha perdição. Efectivamente aconteceu.
Eu sou uma amante das Pavlovas (essa base de merengue crocante misturado com o chantilly e as frutas faz-me delirar) e se for de chocolate só pode ser uma festa.
Tal diz a Nigella: “Muito de uma coisa boa só pode ser uma maravilha”.
Pavlova de chocolate
Ingredientes
6 claras de huevo
300 gr de azúcar
3 cucharadas colmadas de cacao en polvo
50 gr de chocolate de repostería
200 ml de nata
fresas
Preparación
Montar las claras de huevo con la ayudad de una batidora durante 1 o 2 minutos. Sin parar la maquina echar el azúcar cucharada a cucharada hasta que se incorpore bien en las claras montadas. Seguir batiendo hasta conseguir un merengue firme.
Tamizar el cacao en polvo para dentro del bol donde está el merengue juntamente con el chocolate picado en pequeños trocitos y con una espátula mezclarlos con cuidado al merengue con movimientos suaves hasta que esté todo incorporado.
Disponer el merengue de chocolate encima de un pedazo de papel de hornear y llevarlo a cocer al horno precalentado a 150º durante aproximadamente unos 45 minutos.
Sacar del horno y dejar enfriar completamente.
Montar la nata y esparcirla por encima de la base de merengue y disponer por encima las fresas lavadas y bien secas.
Notas:
Según Nigella si se añade un poco de vinagre a las claras mientras se están montando este dejará la parte interior del merengue pegajosa y esponjosa y la parte exterior crujiente. Yo no lo he probado porque el merengue de la Pavlova siempre me sale bien, aunque me ha picado el gusanillo de probarlo.
Añadir el cacau en polvo tamizado. Si no tenéis un tamizador, echar el cacao a través de un colador y con la cuchara ir removiéndolo de manera a que caiga en lluvia encima del merengue.
El merengue después de enfriado tiene tendencia a craquelar, así que no os prepocupeis.
En Portugal montamos la nata con azúcar y durante menos tiempo que en España. Queda más dulce y menos “amantequillada”. Si queréis probarlo se suelen echar unas 4 o 5 cucharadas de azúcar a la nata antes de empezar a montarla.
La receta de Nigella lleva frambuesas en lugar de fresas, pero como las fresas están ahora en temporada pues las he sustituido.
Pavlova de chocolate
Ingredientes
6 claras de ovo
300 gr de açúcar
3 colheres de sopa bem cheias de cacau em pó
50 gr de chocolate de culinária
200 ml de natas
morangos
Preparação
Bater as claras em castelo com a ajuda duma batedeira durante 1 ou 2 minutos. Sem parar a máquina ir deitando colheradas de açúcar até este estar completamente incorporado. Seguir batendo até obter um merengue firme.
Juntar o chocolate o chocolate em pó peneirado juntamente com o chocolate de culinária partido aos bocadinhos e com a ajuda de uma espátula de cozinha ir juntando tudo com movimentos suaves até que esteja tudo bem incorporado.
Colocar o merengue de chocolate em cima dum pedaço de papel vegetal e levá-lo a cozer em forno preaquecido a 150º durante aproximadamente 45 minutos.
Retirar do forno e deixar arrefecer completamente.
Montar as natas em chantilly e espalhá-las por cima da pavlova já fria e colocar por cima os morangos lavados e bem secos.
Notas:
Segundo a Nigella se se juntar um pouquinho de vinagre às claras enquanto se montam, o interior do merengue ficará pegajoso e e esponjoso e o exterior crocante. Eu não experimentei porque o merengue da Pavlova sempre me sai bem mas confesso que aguçou-me a curiosidade.
Juntar o cacau peneirado. Se não tiver uma peneira, deitar o cacau através dum coador e com a ajuda de uma colher ir mexendo de modo a que o cacau caia em chuva por cima do merengue.
O merengue depois de frio temperatura tendência a gretar.
Em Espanha montam as natas sem lhes juntar açúcar e durante mais tempo o que lhes confere uma textura mais “amanteigada”. É uma opção para quem gostar de um chantilly menos doce.
A receita da Nigella leva framboesas, mas como estamos em plena época de morangos decidi substituí-los.












